"Libertad Duradera"


Después de los deleznables atentados del 11 de septiembre, el mundo occidental en general y EEUU en particular responden de una manera contundente: coalición antiterrorista. Automáticamente se pone en marcha un dispositivo militar que bombardea Afganistán en busca del presunto responsable: Bin Laden y el régimen talibán, supuestos encubridores del saudí. A continuación escuchamos diariamente los discursos aduladores y babosos de todos los líderes mundiales pensando en sus economías y en sus status geopolíticos. Todos los políticos tratan de protagonizar la cruzada antiterrorista, en España observábamos a Aznar con aires de emperador y de estadista decisivo.

No hay ni un responsable institucional que se haga la pregunta ¿por qué?, ¿por qué nos han hecho esto a nosotros, los EEUU, los occidentales, los buenos?. No hay ni un solo mandatario que plantee un alto en el camino, abra un espacio de reflexión y tenga valor de analizar la política internacional de los EEUU. Probablemente de ahí se extraigan numerosas respuestas a los hechos acaecidos. ¿Cómo tratan los EEUU al resto del mundo? Se han dedicado a apoyar a un estado israelí gobernado en la mayoría de las ocasiones por líderes a cual más fascista, han ignorado las penurias del pueblo palestino, han bloqueado el acceso a las necesidades básicas de países como Cuba o Irak, se han olvidado de las penurias alimentarias de África y Asia, controlan Sudamérica a su antojo, la ONU es un pelele a su disposición, la OTAN más de lo mismo...
No podemos lógicamente personalizar la crítica en los EEUU y olvidarnos de los injustos regímenes irakíes, el integrismo islámico y sus tétricas consecuencias, la cantidad de regímenes políticos no norteamericanos autoritarios... Ahora bien, eso no justifica que los EEUU afirmen que ellos representan al bien y que están aquí para salvar el mundo, con todos los países oportunistas detrás (entre ellos España). Con la actitud que han mostrado los países occidentales no se va a llegar a ningún sitio, de nada servirá asesinar a Bin Laden, para nada funcionará la coalición antiterrorista. La solución debe pasar por una reflexión profunda de la situación mundial, siendo conscientes de que los desequilibrios entre las naciones, totalmente intencionados, lo único que seguirán fomentando será una continuación de odio, de rabia y los atentados terroristas seguirán. En definitiva, los mandatorios políticos occidentales y norteamericanos sobre todo si realmente quieren la paz, deberían empezar por hacer una política económica y social más igualitaria, más equitativa, unido a un proceso cultural-pedagógico enfocado a los países aún no desarrollados para que éstos cobren la autonomía y el bagaje suficiente como para no dejarse aplastar por la mano sin piedad del capitalismo salvaje. Sólo bajo estas condiciones podríamos estar seguros del fin del terrorismo y el logro de libertad duradera.

Carlos Battaglini

A.C. Achitacande


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