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"Cambio y Esperanza" |
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El escepticismo y la incredulidad son posturas vitales totalmente respetables siempre y cuando se sustenten en una base teórica y experencial sólida. Partiendo de esta premisa, no puede resultar extraño que cualquier ciudadano lanzaroteño esgrima una clara actitud de rechazo ante nuestra clase política. El sabio tiempo nos ha revelado su estructura a la perfección: ineficaz a la hora de afrontar los problemas, irrespetuosa con la sensibilidad general y buscadora de intereses partidistas y sobre todo económico-individuales por encima del bien común. Ha pasado mucho tiempo y aún observamos la actitud y el hacer inútil de la mayoría de ellos, unos por vocación, otros por limitaciones innatas y otros honrados incapaces de mostrar personalidad y así arremeter contra el poder especulativo que controla la isla hasta el último rincón. Ante este panorama observamos como ante el problema consagradamente reconocido en Lanzarote: “excesivo crecimiento”, todos los dirigentes políticos proclaman al unísono la necesidad de poner coto a esta situación, cuando paradójicamente conceden todo tipo de permisos urbanísticos llaves de la destrucción, bajo la bandera farsante de la calidad y el desarrollo ocultando a la población sus verdaderos intereses conocidos por todos. Al mismo tiempo olvidándose de los ámbitos que sí necesitan una potenciación tales como los sectores primario y secundarios por no hablar del terreno cultural, raíz de la grandeza de los pueblos. Pero dejemos por un momento a este sector incapaz, y centrémonos en otras dimensiones ilusionantes tales como el movimiento civil no carente de personajes todo hay que decirlo entorpecedores de proyectos colectivos sanos, pero y lo que es más importante poseedor de una masa comprometida, honrada y sin intereses sombríos. Hay una puerta a la esperanza en este importante movimiento civil (con sus lógicos y sanos errores también) que busca una isla bien gestionada, ,un Lanzarote habitable, un proyecto sostenible real en resumen. Este movimiento debe aunar a todos los que buscamos, este fondo aunque lógicamente se den discrepancias en las formas. Al decir todos incluyo a políticos y empresarios (potenciales cambiadores de actitudes que han dado lugar a la incredulidad a la que hacíamos referencia)o medios de comunicación. El movimiento civil les necesita Al hablar de movimiento civil puedo referirme a “Foro Lanzarote” como a “Colectivos por la convivencia como a un partido, como a la participación individual, es indiferente lo que interesa es el fin y ese se llama Lanzarote. Carlos Battaglini A.C.
Achitacande |
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